Pokémon Go: Nintendo desata la locura

By | 20 julio, 2016

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La locura por ‘Pokémon Go’ se ha desatado oficialmente a nivel mundial. Transcurridos apenas unos días desde su lanzamiento, millones de personas están enganchadas a la cacería de criaturas virtuales y las acciones de Nintendo suben como la espuma. Pero no sólo la compañía japonesa está haciéndose de oro con el videojuego que está en boca de todos. Los más astutos ya han sabido explotar oportunidades de negocio en torno a la «pokemonmanía» para llenarse los bolsillos gracias a Pikachu y compañía. En el blog Mashable nos hablan de algunas de ellas.

Pokémon Go, el juego para coleccionar las criaturas de Nintendo, escondidas en los lugares más recónditos, que ha revolucionado el mundo en los últimos días, ya puede descargarse en dispositivos iPhone y Android en España. Hasta este viernes no estaba disponible en la App Store ni en Google Play. Muchos jugadores, ansiosos por encontrar a Pikachu o Charmander en las calles, la habían piratedo en sus smartphones. La aplicación comenzó su exitosa andadura el pasado 6 de julio en Australia. Le siguió Nueva Zelanda y llegó a EE UU, donde inmediatamente pasó a  liderar la clasificación de descargas de juegos.

¿Cómo se juega? El usuario descarga el juego en su móvil y se registra con su cuenta de Google. En el dispositivo aparece un mapa GPS, de Google Maps, en el que el usuario podrá ver por qué calles está caminando. Ahora ya está listo para salir a cazar estos falsos animales.

Realidad aumentada

Pokemon Go es un juego de realidad aumentada, que extiende sus dominios fuera de las consolas de videojuego para alojarse en los teléfonos inteligentes. Y en el “mundo real”.

Los jugadores buscan sobresalir como entrenadores de Pokemones, unas criaturas de ficción con diferentes habilidades que “viven” en unas bolas especiales. De acuerdo con el concepto original, los entrenadores buscan capturar Pokemones hasta completar una colección. El otro objetivo es adiestrarlos para que ganen batallas frente a otras criaturas.

Para la captura, el jugador debe literalmente lanzarse a las calles de su ciudad. Haciendo uso del GPS del teléfono, la app le avisará con una vibración y una luz intermitente cuando se encuentra cerca de un Pokemon.

Cuando la persona -el “entrenador”- enciende la cámara de su teléfono, se encuentra con una imagen del Pokemon en cuestión, superpuesta sobre la escena real detrás del lente. Al tocar la criatura en la pantalla, la hace suya.

Esa es la característica por la que se considera que el juego es de “realidad aumentada”: permite ver la realidad mezclada con un elemento de ficción, a través de un dispositivo tecnológico.

¿Un peligro?

¿Y qué tanta razón tiene la policía de Australia cuando le advierte a los fans que recuerden mirar antes de cruzar la calle, absorbidos como pueden llegar a estar por la doble realidad a través de sus pantallas?

“Desgraciadamente, no creo que tardemos mucho en ver casos de personas que se puedan meter en distintos problemas (robos, atropellos, caídas…) porque estén más centradas en mirar a la pantalla que en lo que tienen a su alrededor realmente”, dice Cid.

“Si ya ocurre que en muchos casos las personas se despistan por ir mirando al móvil, en este caso el problema se agrandará”. Se convertirá en un peligro-real-aumentado.

¿Costos que hay que pagar por sacar el juego del mundo “protegido” de la consola y acercarlo a una experiencia de carne y hueso?

Fuentes de la noticia: El Pais, El Mundo, La Opinión